El uso masivo del petróleo comienza a partir del año 1910, momento en el cuál el consumo mundial se modifica por la producción en serie del automóvil, principalmente por la cadena de montaje de Henry Ford, aumentando así la fabricación de autos con motor a explosión. Para el año 1950, el petróleo no alcanzaba a cubrir la demanda mundial. En esos años, los mayores productores de petróleo eran EE.UU., la Unión Soviética y Arabia Saudí, mientras que el mayor consumidor era sólo Estados Unidos. Luego, con el fin de la guerra fría y el posterior equilibrio económico de las grandes potencias, aumentaba una industrialización a gran escala que llevó también a un consumo mayor de petróleo.Hoy existen varias compañías que se fusionaron entre sí creando verdaderos oligopolios como la British Petroleum, que se unió con las norteamericanas Amoco y Arco; Exxon que se fusionó con Mobil, y las francesas Total Fina y Elf se unieron en una única petrolera nacional. Hoy las famosas ‘Siete Hermanas’, siguen dominando la industria petrolera (Exxon, Shell, Texaco, Mobil, Chevron, Gulf y BP) con una o dos compañías menores que seguramente aquellas vayan a adquirir en un futuro.
En la actualidad, las grandes petroleras no se conforman con anexar subsidiarias sino que llagan a los extremos de explotar todos los mercados mundiales, y si no logran apropiarse de alguno de ellos, los invaden a través del poder político-militar del que disponen en los países centrales. O como en el caso de Repsol-YPF donde las grandes petroleras se incorporaron a ésta; sus principales accionistas son fondos de inversión norteamericanos y británicos.
YPF, un recurso argentino, aprovechado por extranjeros.
Hoy llenar un tanque cuesta aproximadamente en pesos un 20% del salario promedio. Resulta que como para Repsol es más rentable exportarlo, no le interesa mínimamente el precio en el mercado interno. Y peor aún, durante los 90 en la Argentina, el precio de la nafta al consumidor fue uno de los más altos del mundo.
Es interesante saber como se origina esta permisividad. La privatización petrolera tuvo su origen modestamente en la gestión de Raúl Alfonsín bajo el nombre de «Plan Houston». Luego, en el Gobierno de Menem, comenzó el ignominioso proceso de privatización y desguace de YPF, llevado a cabo principalmente por Roberto Dromi. Es interesante recordar que durante los gobiernos de facto y antes que se diera en concesión por no ofrecer las ganancias esperadas, se endeudó a YPF reiteradas veces. Según la Justicia, eso «se advirtió en no menos de 477 oportunidades, número mínimo de hechos que surge de sumar 423 préstamos externos concertados por YPF, 34 operaciones concertadas en forma irregular al inicio de la gestión y 20 operaciones avaladas por el Tesoro Nacional que no fueron satisfechas a su vencimiento». Así y todo, YPF nunca recibió un centavo de esos préstamos y posteriormente se le negó el seguro de cambio, (beneficio que sí tuvieron muchas empresas privadas nacionales de la época.*) para saldar estas deudas en dólares aunque todas ellas ajenas a YPF.
Hoy, la petrolera Repsol, tiene sólo el 40 por ciento de los activos de YPF (el resto son diferentes accionistas internacionales) y produce mundialmente un millón de barriles de petróleo por día. Las utilidades declaradas por Repsol-YPF en Argentina fueron en 1999 de 936 millones de dólares; en 2000 de 2.833 millones, mucho más de lo obtenido en España que ganaron 1.010 millones en 1999 y 1.839 millones en 2000. En el resto del mundo las ganancias fueron de 340 millones en 1999 y 745 millones en 2000. Por otra parte las ganancias mundiales de Repsol en el 2003 suman 2430 millones de dólares.
El aumento de los beneficios se basó, además del alza de los precios del petróleo, en la baja del 44,6 por ciento de las inversiones en exploración y producción, y en la venta de activos como el 23 por ciento de Gas Natural y de otras participaciones en el rubro hidrocarburos. A Repsol, evidentemente, solo le interesa extraer y exportar, y no explorar, sin tener en cuenta que Argentina es un país con sólo 9 años de reservas comprobadas cuando anteriormente disponía de casi 15 años.
De los 56 mil empleados que YPF tuvo en su época estatal, hoy quedan solamente 6 mil. Nunca se ntentó reubicar a los desocupados de Cutral-Co y Plaza Huincul, Comodoro Rivadavia, Berisso-Ensenada, General Mosconi- Tartagal, Ushuaia, Luján de Cuyo, Pico Truncado o Caleta Olivia en otros puestos de trabajo, a pesar que fueron reclamados constantemente.
Por mas petróleo a cualquier costo…
Vergonzosamente el Presidente de Repsol, Alfonso Cortina, dijo que quiere “meterse en los países árabes”. Sus palabras fueron; «Repsol estudia las posibilidades de negocios todos los días. Si existen en Irak, las estudiaremos», es decir que buscará apropiarse de aquellos pozos petroleros que le dejen como una dádiva los norteamericanos y británicos aunque esta fuera una dádiva multimillonaria.
Enarsa, la nueva empresa estatal de energía
Enarsa se dedicará a la exploración y explotación de yacimientos petrolíferos off shore (en el mar), en asociación con empresas privadas, provinciales y de otros países, como podría ser la venezolana PDVSA.
A su vez intervendrá en el transporte de gas y electricidad. Su puesta en marcha incluye obras por $1.149 millones.
Energías alternativas
Energía eólica e hidrógeno, son las energías del futuro o las que deberían utilizarse ya que no dañan el planeta. Pero seguramente si el petróleo fuera reemplazado por alguna de ellas, los países centrales ya no invadirían a otros Estados por el oro negro, sino que directamente nos cobrarían el aire que respiramos.
* Ver nota Revista Nº 21 "¿Quién endeudó a la Argentina?"
»por Diego L. Ciurleo
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