Por Paula Lavalle Si estás buscando algo diferente, Mendoza tiene todos los circuitos para enamorar a tus sentidos. El Gran Mendoza es el área urbana más importante de Cuyo y la cuarta en población de la Argentina. Los espacios verdes son un orgullo para el mendocino ya que existe un árbol por cada uno de sus 959.555 habitantes. Las plazas Pedro del Castillo, Independencia, España, Italia, San Martín, Chile, Godoy Cruz, Las Heras, San José y muchas más, se han concebido y mantenido con el objeto de oxigenar la ciudad, embellecerla y brindarle sosiego al caminante. Los circuitos peatonales de excursión programados por el centro de la ciudad, el Barrio Cívico provincial y el histórico, son guiados por estudiantes de turismo y lleva entre tres y cuatro horas completarlos. Por otro lado, hay recorridos de no más de 30km en auto, que pueden realizarse en cuatro o cinco horas. Los tres paseos están divididos por zonas. Uno de ellos comprende los puntos más importantes de la ciudad, centrándose en su historia; el segundo circuito abarca la ciudad y sus alrededores; y por último, un recorrido de ecoturismo por la Reserva de Divisadero Largo donde el ingreso de vehículos es permitido hasta la casilla de guardaparques donde el turista cuenta con explicaciones guiadas. Vendimia: Es la mayor festividad de Mendoza y se extiende desde espectáculos a competencias deportivas desde Enero hasta principios de Abril, comenzando con las fiestas vendimiales locales, la ceremonia de la Bendición de los Frutos y la Vía Blanca y Carroussel de las Reinas. Termalismo: Además de la intensa actividad teatral, conciertos, y ferias de ciencia, desde fines de marzo y durante todo el otoño es propicio para los baños termales. Dos centros turísticos en Luján y Malargüe, brindan una infraestructura completa para regocijarse con las vertientes de agua natural, templada y mineralizada.
Turismo aventura
Espeleologia: La exploración de cavernas se realiza en Malargüe, que según los especialistas es de las más importantes del país; en la Caverna de Brujas y en la Cueva del Tigre. Cabalgatas y Ciclismo de Montaña: Se realizan en montañas y cerros presentando al Cruce de los Andes como uno de las rutas más atractivas. Overlanding: Irrumpir en vehículos 4x4 por los caminos y huellas es una aventura diferente y excitante, combinada con safaris fotográficos. Andinismo: La montaña es atractiva para esta actividad en todos los niveles. Los cerros pequeños como el Arco, el Challo o el Cocodrilo, son escalados por gente de diferentes edades e incluso sin experiencia; mientras que, en la Quebrada de los Horcones, base para escalar el Aconcagua, se observan expediciones con andinistas de todo el mundo. Ecoturismo y Turismo Científico: Estas actividades se efectúan en todo el territorio mendocino, pero tienen un desarrollo sistemático en áreas de reservas y parques existentes. Siete de éstas preservan en estado salvaje animales, plantas, material arqueológico y paleontológico. Entre los paisajes pueden encontrarse la falla geológica del Divisadero Largo, una laguna de flamencos rosados y cisnes de cuello negro en Llancanelo, una estepa desértica llena de arbustos y una zona volcánica plagada de guanacos y chinchillas en la Payunia.Los programas son ajustados y preparados por los prestadores de servicios, de acuerdo al nivel físico y edad de cada persona. |
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