Por Paula Lavalle El Dique de Jachal es ideal para disfrutar de los circuitos de turismo aventura-cultural y El Valle de la Luna fue declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO. San José de Jáchal es la capital provincial de la tradición y la cultura. Fundada el 25 de junio de 1751 por el maestro de campo Juan de Echegaray, fue declarada ciudad en 1921. Se halla enclavada en una planicie de Pie de Sierra regada por el río Jáchal y su edificación es mayoritariamente de adobe. Estilo Cultural El aspecto tradicional de este lugar está representado en su casa de la Cultura, su Iglesia del siglo XIX; el Señor de la Agonía, su Cristo Negro con cabeza y brazos articulados traído de Potosí en 1783 y el Molino de Huaco, inmortalizado en los poemas de Don Buenaventura Luna, que representa al antiguo Jachál y son la base del turismo cultural. En una casona de 1840 funciona el Establecimiento y Museo Arqueológico Prieto, que combina actividades rurales con arqueología en un paisaje donde se puede recorrer la estancia, realizar cabalgatas o paseos en sulky, adquirir réplicas de petroglifos (bloques de piedra tallados), artículos regionales y artesanías. También se puede recorrer una bodega del siglo XIX todavía en funcionamiento, con sus cascos y toneles de roble. En estas zonas la producción de tomate, cebolla, membrillo, ajo, pimiento, hortaliza, vid y olivo se realiza con instrumentos tradicionales. La colección de cerámicas y de arte rupestre que representan a las culturas incaica, aguada y ciénaga, son resultado del hobby familiar, de juntar y preservar elementos históricos. Sólo posee dos hoteles pero es ideal para ir de camping. El área del Cauquenes y del Río Jáchal son los más visitados por sus formaciones geológicas, el último particularmente por tres túneles y una garganta abierta en las proximidades de la ciudad de Rodeo.
El valle de la luna
Lo que hace millones de años fue un lago con abundante vegetación poblado por diferentes especies de vertebrados, actualmente ha dado origen a una región árida en la que la erosión labró rocas con formas más que singulares que son sólo compartidas por dos lugares en todo el mundo. Complejo Astronómico el Leoncito (CASLEO)
Está ubicado a 2550 metros sobre el nivel del mar, en la reserva natural del mismo nombre. Sus instalaciones han merecido el reconocimiento internacional y a causa de la falta de contaminación esa zona permite la observación del cielo casi 300 días al año. La excursión nocturna a este destino debe hacerse con previo aviso y se re-cibe a los visitantes con un técnico que los asiste en el manejo del telescopio para poder observar objetos que estén sobre el horizonte en la noche fijada. El CASLEO proporciona por el día de la excursión una habitación y cena para el día de arribo, un snack durante la observación, el desayuno y el almuerzo del día siguiente. Se puede observar con el ojo y también con un detector electrónico donde se pueden guardan las imágenes para llevar en un diskette. Consejo: Al realizar las reservas se firma una declaración que indica que se está lo suficientemente bien de salud para permanecer a esa altura y les van a agradecer si llevan un certificado médico. El pago de la visita se cancela con la llegada al lugar, por lo que si tienen la muy mala suerte de que la noche esté nublada, no les devuelven el pago. |
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