Por Sergio Gevatshnaider Lic. en Economía, Administración y Contador Público sergiosear@yahoo.com.ar
La sed mundial de petróleo ha aumentado más rápidamente que la capacidad de la industria para aplacarla. El consumo aumentó en USA, China emergió como nuevo gran consumidor mundial y la capacidad de producción de la OPEP ha caído. Con respecto a China su PBI creció 9,5%, en 2005, pero su demanda de crudo se incrementó un 18% (casi el doble) con un alza de las importaciones del 45%. Según un informe de la Word Energy Outlook, con ese ritmo de crecimiento de Asia., la demanda energética mundial se multiplicará por dos en las próximas dos décadas. Esta situación estructural ha producido que el mundo haya entrado en una etapa de altos precios del crudo, con una previsión de 67 dólares el barril para este año. En el último Foro Económico de Davos, los asistentes especularon con un barril de crudo que cueste hasta 120 dólares. En la actualidad ronda los u$s 65, muy por encima de los u$s 10 que valía a fines de la década pasada. El petróleo entonces se ha encarecido en los últimos años no solamente por los conflictos políticos sino porque es cada vez más escaso, no hay suficiente oferta para satisfacer la creciente demanda. Esta es la situación a nivel mundial ¿Pero qué sucede en el país?
La Argentina
Actualmente las reservas argentinas de hidrocarburos (petróleo y gas) alcanzan para sólo 9 años de consumo (a fines de los ochenta llegaba a, 35 años.) .Cabe aclarar para una mejor compresión de la situación energética del país que el gas natural es su principal fuente de energía (50% de toda la energía consumida por la Argentina es gas natural). No puede haber un crecimiento sustentable, que solamente se daría si el país incorporara reservas mediante nuevos descubrimientos de yacimientos. Los analistas hablan de dos hechos negativos que explicarían esta reducción en las reservas. La primera empezó en la segunda mitad de los 90, si bien durante esa década se alcanzaron altos niveles de producción, todas las fuerzas se centraron en la extracción y nadie pensó en la exploración de riesgo, decisiva para recuperarlos. Por otra parte, ya no existía una empresa estatal para encarar la exploración como brazo ejecutor de la política petrolera oficial. En términos petroleros no se puede hablar de inversión en serio si no hay exploración de riesgo. El segundo hecho comenzó en 2002, cuando un endeble clima de negocios confluyó en un deterioro contínuo: en 1995 se excavaron 164 nuevos pozos y para el 2004 la cantidad de perforaciones sólo llego a 29. Lo anterior implica que la Argentina volverá a ser importador neto en dos o tres años. Volver a importar significa que el país deberá pagar combustibles más caros y que también se encarecerán derivados como plásticos, agroquímicos, fertilizantes, lubricantes y pinturas entre muchos otros, además, cuando el país deje de ser autosuficiente en petróleo y gas entonces el efecto en las cuentas del país (balanza comercial) será muy negativo, perjudicando a los consumidores y a las empresas. Soluciones para el futuro
Una respuesta podría ser la solidaridad regional, pero la misma en el mejor de los casos no podrá lograr acuerdos de larga duración y entonces los precios internacionales serán su referente obligado. El caso de Venezuela, es un buen ejemplo, no nos vende su fuel oil más barato y como no hay límites a los precios a corto plazo, se ve la importancia no sólo de incrementar la exploración en busca de nuevas reservas de petróleo, sino apoyar y desarrollar nuevas fuentes de energía como la eólica, hidrógeno, térmica, entre otras. Al mismo tiempo aliviar el problema energético tiene otras ventajas, ¿Cuáles? La posibilidad de una mayor independencia y soberanía real más allá de cualquier discurso. Se puede decir que el mundo se dividió en tres partes luego de la caída del muro de Berlín: Los países que crean tecnología, los que la usan y los que no pueden hacer ni lo uno ni lo otro. Como contrapartida el desarrollo tecnológico estimula la creación de trabajos de mayor valor agregado lo que permite incrementar los salarios en forma real. (Los países que exportan productos con bajo valor agregado tienen salarios bajos, países como Japón, sin recursos naturales, lograron altos salarios reales gracias al desarrollo tecnológico). Celdas de Hidrógeno, la alternativa ecológica. Un proyecto muy interesante es el que actualmente está desarrollando el IEDS (Instituto de Energía y Desarrollo Sustentable) que depende de la Comisión Nacional de Energía Atómica. La CNEA es la institución gubernamental rectora de las actividades nucleares del país, tiene la misión de trabajar para mejorar la calidad de vida en beneficio de la comunidad en las áreas: energía, salud, industria, agricultura, ganadería y medio ambiente. Entre varios proyectos que manejan me gustaría hablar de las celdas de combustible (con un convenio de la Universidad de Misiones), dichas celdas mediante la combinación de hidrógeno y oxígeno producen energía eléctrica emitiendo únicamente como residuo agua pura. Es tan limpia el agua que los astronautas cuyas naves utilizan dicha tecnología, beben el agua producidas por las celdas. Es decir que en principio una celda de combustible opera como una batería, generando electricidad al combinar hidrógeno y oxígeno sin realizar ninguna combustión. A diferencia de las baterías, una celda de combustible no se agota ni requiere recarga. Produce energía en forma de electricidad y calor mientras se le suministre hidrógeno y genera, como dije anteriormente un residuo de agua ciento por ciento pura. En la Comisión Nacional de Energía Atómica se están realizando estudios para determinar las propiedades óptimas de las celdas de combustible. El hidrógeno en el presente proyecto, se obtendría descomponiendo el agua en hidrógeno y oxígeno mediante la energía solar. Se investigaría el almacenamiento y control del hidrógeno en vehículos y con Celdas de combustible se generaría electricidad que movería los vehículos. El objeto es reemplazar los motores de combustión interna por uno que use hidrógeno. La ventaja es que evita el efecto invernadero que es producido por el recalentamiento del planeta debido a la emisión de dióxido de carbono, lo cual provoca sequías e inundaciones. El residuo de las Celdas de Hidrógeno es sólo agua y no dióxido de carbono como el que se obtiene de la combustión del petróleo. Estos aspectos sumados a la mayor eficiencia en el uso de combustibles, coloca a las celdas de combustibles como una de las más viables para el sistema de propulsión de vehículos del futuro ¿Qué son en últimas instancia proyectos como éste? Es en última instancia una apuesta, una apuesta en un futuro mejor de una institución Argentina, para el país. * |