Los presagios de una nueva guerra mundial en Medio Oriente son muchos y los gobernantes del mundo están al tanto de ello. ¿Torcer la historia es lo que muchos desean, pero hasta que punto podemos hacerlo? ¿Cuántas marchas en contra de la guerra de Iraq se realizaron en el mundo incluso antes que la guerra se desatara? ¿Cuántas marchas se realizaron en contra de la guerra de Vietnam y sin embargo duró por 13 años? Informaciones recientes justifican los miedos. En una nota del periódico dominical británico The Sunday Times se adelantan entrenamientos israelíes para un ataque nuclear contra instalaciones iraníes que podrían servir para fabricar el arma atómica. El gobierno israelí se ha encargado de desmentirlo, sin embargo en la nota se resalta que los pilotos israelíes han usado como referencia geográfica Gibraltar en sus entrenamientos. Por otra parte el actual Presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, ha declarado anteriormente "hay que borrar del mapa a Israel" y probó recientemente con éxito su primer cohete espacial. También debemos agregar que EE.UU. incrementó su arsenal en el Golfo Pérsico en las últimas semanas. Ya no importa la ONU y ningún organismo. Cuando la ira planeada se desata es porque muchas causas y efectos se resuelven en un punto del tiempo. ¿Cómo pararlo? Quizá los ejecutores estén más allá del tiempo. En palabras de Borges "el ejecutor de una empresa atroz debe imaginar que ya la ha cumplido, debe imponerse un porvenir que sea irrevocable como el pasado." Imagino que la única manera de cambiar las predicciones está en las decisiones del hombre, pero de hombres cambiados, gobernantes de bondad y paz, que espero algún día llegarán. El propósito que lo guiaba no era imposible, aunque sí sobrenatural. Quería soñar un hombre: quería soñarlo con integridad minuciosa e imponerlo a la realidad. Ese proyecto mágico había agotado el espacio entero de su alma. Las ruinas circulares - Jorge Luis Borges |