El motivo de semejante interés turístico es, nada menos, un río
(el Iguazú) que arroja su caudal desde 70 metros de altura a t ravés
de 275 saltos y a lo largo de 2,7 kilómetros. La catarata, que además
alcanza una anchura de 4 kilómetros, es una de las más importantes
y espectaculares del mundo.
El paisaje, que combina fantasiosamente el azul del agua con el verde de la
vegetación, es también la frontera natural con Brasil. Allí
se encuentra, a su vez, la Garganta del Diablo, que hace honor a su nombre como
ninguna otra metáfora.
A las cataratas se las puede recorrer a pie a través de sus paseos y
así apreciar de cerca los diferentes saltos. También se puede
llegar hasta la Isla San Martín donde una pendiente de 360 escalones
permite acceder a tres puntos panorámicos que dominan el Salto San Martín,
la Garganta del Diablo y la Ventana.
Claro que este paisaje no se agota con la cascada: a finales del siglo XIX nació
la idea de crear un parque nacional en la zona con el fin de proteger toda la
vegetación, la fauna del ecosistema. Pero al estar situado en la frontera
argentino-brasileña, se hicieron dos, uno en cada país.
Allí, en el Parque Nacional Iguazú, también se puede apreciar
la vegetación subtropical que rodea las cataratas: 2 mil especies de
plantas que van desde árboles gigantes hasta helechos, lianas y orquídeas.
Además, 400 tipos aves diferentes pasando por loros, colibríes,
tucanes y animales como yaguaretés, tapires, carpinchos, gatos onza,
osos hormigueros y pumas.
El parque ocupa 67 mil hectáreas y fue declarado Patrimonio Natural de
la Humanidad por la UNESCO en 1984.
Cataratas cuenta además con actividades recreativas dirigidas a los amantes
del turismo aventura. Se pueden realizar caminatas guiadas, raffting, safari
fotográfico, paseos con luna llena, lanchas y alquiler de bicicletas.
Este centro turístico es uno de los más importantes y bellos del
mundo, está a 1.332 kilómetros de Buenos Aires y la vida nocturna
es parecida a la nuestra.
Para quienes lo visiten por estos tiempos, los múltiples arco iris que
crean las cascadas serán el cartel de bienvenida a esta maravilla.
Maravillas históricas
Saliendo desde Posadas, el camino más elegido para llegar a las Cataratas
es el de la ruta nacional 12. Desde la rotonda de acceso a Posadas hasta Puerto
Iguazú el camino pasa cerca del Paraná y tiene muchas subidas
y bajadas.
A la altura del kilómetro 1444 se encuentran las ruinas de la reducción
de Loreto, posiblemente más llamativas que las de San Ignacio porque
no han sido restauradas, sino que permanecen semiocultas en la selva.
Siete kilómetros más adelante están las ruinas de San ignacio.
La visita a éstas edificaciones, con paredes de arenisca roja de hasta
diez metros de alto, el museo y el parque Teyú Cuaré, dura unas
tres horas y brinda una idea de lo hecho allí por los jesuitas hace unos
300 años.
Revista Facultades
Deportes
En el arroyo Yaberiby, entre Loreto y San Ignacio, se practica el remo en canoas
o kayacs. La pesca sobre el Paraná se practica en Corpus, Montecarlo,
El Dorado, Panambí y El Soberbio. En esta zona hay exelentes dorados
y surubíes.
Deportes
En el arroyo Yaberiby, entre Loreto y San Ignacio, se practica el remo en canoas
o kayacs. La pesca sobre el Paraná se practica en Corpus, Montecarlo,
El Dorado, Panambí y El Soberbio. En esta zona hay exelentes dorados
y surubíes.
Excursiones
Las excursiones desde Puerto Iguazú permiten recorrer Foz do Iguaçu
(Brasil), Ciudad del Este (Paraquay), las cataratas desde el lado brasileño
y el complejo hidroeléctrico de Itaipú. También hay paseos
hasta Wanda, recorriendo plantaciones de yerba mate, canteras de piedras semipreciosas
y talleres y negocios dedicados al tallado y venta de estas gemas.
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